
Los tres querían irse a vivir solos y cada uno se empezó a construir su casita.
Pablito, con unos cartones que le dieron en un supermercado chino, se hizo muy rápido su casita y se fue a jugar al fútbol.
Fabiancito, desarmó unos muebles que habían quedado de un desalojo, y con esa madera hizo su casita. Luego se fue a jugar al fútbol con Pablito.
Los dos pasaron por donde Oscarcito estaba haciendo su casa. Le dijeron:
-Ya jugamos al futbol, ahora vamos al bar a tomar unas cervezas. Venís?
-No puedo -contestó-. Estoy haciendo mi casita de ladrillos.
-Ok. Manejate -le dijeron-, y fueron al bar y pasaron largas horas bebiendo y bebiendo hasta la noche muy muy tarde.
Al dia siguiente, apareció el lobo Rojas, quien había prometido unos lechones para comer con los amigos, se dirigió a la casa de cartón de Pablito, con la idea de matarlo, adobarlo y meterlo al horno.
-Con éste solo me alcanza -pensó-.
Bueno, lo que sigue es historia conocida:
El lobo sopló hasta que le destruyó la casita de cartón, y Pablito se fue a lo de Fabian.
El lobo sopló y sopló hasta que le destruyó la casita de madera, y los dos se fueron a la casa de Oscarcito.
El lobo sopló y sopló y sopló y no pudo destruir la casita de ladrillos de Oscarcito y decidió darse por vencido e irse.
Los tres chanchitos se alegraron e hicieron una fiesta.
MORALEJA: "Diviértete siempre que puedas, juega al fútbol y toma cervezas con tus amigos, que cuando te encuentres en una situación difícil, siempre habrá alguien que te de una mano"
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