Tal vez porque tomó conciencia que su accionar había dejado a varios matrimonios al borde de la ruptura, el personaje nefasto que nos mandó la foto comprometedora anterior, nos hace llegar por la misma vía (un cobarde anónimo) la foto en tamaño completo, es decir sin el malintencionado recorte que nosotros -ingenuamente- publicamos.
Alli pudimos comprobar que se trataba de un trencito de la alegría, sin ninguna maldad.
Y que Judith tenía ropa.Aqui no ha pasado nada!
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